“Hoy salté” dije de manera ligera, sin euforia; sabiendo, por mera comparación con otros jinetes en la misma clase, por comparación realista con lo que veo hacer a Majo varias veces por semana, que eso de “hoy salté” no era del todo cierto.
“Hoy hice unas crucetas“. Eso, aunque no suene tan atractivo o interesante, tiene una mayor dosis de verdad.
“Hoy Mercedes pasó las crucetas“. Ahora si, eso es totalmente cierto; Mercedes, una yegua preciosa con sangre Belga entre sus venas, una vez mas y como lo ha hecho incontables veces, pasó las crucetas … eso si, por primera vez, mientras yo estaba sentado en su lomo.
“Hoy me sostuve, mientras Mercedes pasaba las crucetas“. Ahora si, total y absolutamente cierto y preciso. Ella hizo lo suyo, y yo lo que, por ahora, puedo hacer: intentar guiar con las riendas y mantenerme arriba. Nada más! Sostenerme, no caer! Eso, según quien lo mire, es mucho o es muy poco.
Hoy salté


Mi recurrente y no siempre agradable costumbre de observar en metáforas me hace entonces pensar:
¿De esto se trata?
Si la vida es un recorrido de crucetas y saltos a lomos de la majestuosa experiencia y el entrenamiento de los años, cada uno de nosotros, ¿qué debe hacer?
Tal vez es esto: poner un poco de guía y dejar entonces que la vida haga los suyo; soltar el intento de controlar lo que no sé hacer, sostenerme, no caer, y disfrutar; simple y llanamente disfrutar lo que sea que el paso de los obstáculos nos traiga.

3 respuestas
Dejarse sorprender de la vida es lo maravilloso, y el real aprendizaje, permitirse vivir, es lo relevante.
Cierto, y maravillosamente vivido en el recorrido de la vida.
Maravilloso poner
en palabras algo tan gratificante.. Gracias, abracitos y más bendiciones.. Te amo
El Binomio se une para saltar, son seres vivos de intercambio de energías y eso es sincronía.