La cosa es así:

Temprano, primera hora de la mañana, hace frío.  Descalzo. La ruana que me abriga el pecho, la 3ª taza de café caliente en la mano, mi perro fiel al lado.  Silencio afuera, no tanto adentro. Intermitentes llegan las canciones, versos, personas, lugares; la garganta siempre apretada y la sonrisa siempre incompleta. 

“Qué haces?” me preguntan desde adentro.

Aquí ando, ejercitando la nostalgia!!